De una imaginación desbordante, la obra establece una crítica social clara centrada en la lucha de clases. Su tesis es tan astuta como estimulante, evocando la libertad creativa de filmes notables como El viaje de Chihiro o Paprika.
Como documental deportivo, es una obra fuerte que también captura la esencia de una época y un lugar específicos. Es un trabajo que se puede ver con facilidad y que, además, resulta entretenido.
Con una banda sonora completamente ochentera y una dirección austera que evoca a grandes como Carpenter, Friedkin o McTiernan, esta película cautivará a los amantes del cine anacrónico al estilo de Drive. Es realmente impactante.
Cine infantil precioso y preciso. Una magnífica película para niños que se hacen poco. Podría ser concebida como algo soñado o imaginado, más que simplemente dirigida.
Un intento de thriller al estilo Hitchcock, con falsos culpables y giros de guión imposibles que se ve y se olvida al momento de salir de la sala de proyección.
Aplaudiendo su excepcional acabado técnico, es una verdadera pena que la historia que cuenta no este a la altura ni de lo anterior ni de la entrega de su reparto. Merece la pena no obstante.
Una extensa secuencia de acción. A pesar de que el guión es débil y se siente incompleto, su calidad técnica es lo que realmente hace que la experiencia de verla sea valiosa.
Esta película combina magistralmente fantasía, mitología regional y un profundo romance, resultando en una obra visualmente impresionante y sorprendente. Si son aficionados a los cortos de animación de League of Legends, definitivamente la apreciarán.
Uno de los mayores monumentos a la narrativa minimalista que se han visto en tiempo. Una película que requiere algo más que simple predisposición, pero que ofrece recompensas a la altura de su nivel de exigencia. No os la perdáis.
Destaca por su colosal trabajo artesanal y la notable composición musical que acompaña a la imagen, creando un ambiente enrarecido, de inquietante cuento de hadas.
Will Anderson asume el papel de un nuevo Peter Jackson en "La verdadera historia del cine", ofreciendo una obra que destaca por su ingenio y precisión.
Reinterpretación local de Carretera perdida que recuerda a un anuncio de lencería. La película, tanto chistosa como atrevida, emplea la música para crear tensión incluso en los momentos más simples, como al atarse los zapatos. Su nivel de calidad es tan irregular que, de tan mala, casi resulta interesante.
La película se aprecia y se disfruta. Sin embargo, cuando intenta ser emocionante, no alcanza las expectativas que alcanzó Marsh en su documental 'Man on Wire', el cual se desempeñaba mucho mejor como thriller, a pesar de que ya conocíamos el desenlace.
José Coronado ofrece su peor actuación en esta película. Lo único positivo es que llega a su fin, y por lo absurdo y artificial de la trama, se pueden encontrar momentos de risa.