Esta película combina magistralmente fantasía, mitología regional y un profundo romance, resultando en una obra visualmente impresionante y sorprendente. Si son aficionados a los cortos de animación de League of Legends, definitivamente la apreciarán.
Uno de los mayores monumentos a la narrativa minimalista que se han visto en tiempo. Una película que requiere algo más que simple predisposición, pero que ofrece recompensas a la altura de su nivel de exigencia. No os la perdáis.
Serra es un cineasta excepcional, y su obra refleja esta singularidad. Aunque la película desafía al espectador, brinda gratificaciones a quienes perseveran: presenta deslumbrantes paisajes con una composición artística y un uso vibrante del color que resalta los contrastes.
Kurosawa explora el ámbito del fantástico de bajo costo, prescindiendo de efectos especiales, para narrar una historia de fantasmas que resulta sencilla y efectiva. Su enfoque recuerda a "Tío Boonmee" de Apichatpong.
La película presenta toques creativos y una fantasía elaborada, sin embargo, si ya has perdido el interés en historias de personajes que son llevados a mundos de ensueño, [The Wonderland] no logrará captar tu atención nuevamente.
Destaca por su colosal trabajo artesanal y la notable composición musical que acompaña a la imagen, creando un ambiente enrarecido, de inquietante cuento de hadas.
Will Anderson asume el papel de un nuevo Peter Jackson en "La verdadera historia del cine", ofreciendo una obra que destaca por su ingenio y precisión.
Reinterpretación local de Carretera perdida que recuerda a un anuncio de lencería. La película, tanto chistosa como atrevida, emplea la música para crear tensión incluso en los momentos más simples, como al atarse los zapatos. Su nivel de calidad es tan irregular que, de tan mala, casi resulta interesante.
La película se aprecia y se disfruta. Sin embargo, cuando intenta ser emocionante, no alcanza las expectativas que alcanzó Marsh en su documental 'Man on Wire', el cual se desempeñaba mucho mejor como thriller, a pesar de que ya conocíamos el desenlace.
José Coronado ofrece su peor actuación en esta película. Lo único positivo es que llega a su fin, y por lo absurdo y artificial de la trama, se pueden encontrar momentos de risa.
Es una película que ya hemos visto, pero nunca tantas veces y tan bien, es decir, que juega con los clichés para darles la vuelta, incluir otro y retorcerlo, y hacer eso durante casi 2h de duración. Un espectáculo de primer nivel.
El realizador incansable vuelve a su estilo más desenfadado, característico de los años 90. El resultado es una película muy divertida, creada para el entretenimiento y sin pretensiones intelectuales.
Epilogue es un drama que, a pesar de su elegancia, se siente distante y carente de calidez. Su mayor debilidad radica en la falta de confianza del director Manor en el espectador, quien repite insistentemente los mismos temas, lo que resulta en una experiencia cansina.