Rodríguez agita la coctelera y sirve un trago fuerte, con decapitaciones, desmembramientos y sangre, algo de sexo y un ritmo bien de Clase B, donde el que menos desentona es Danny Trejo.
El director no logra definir el tono de la película; a pesar de que se presenta como un filme de denuncia, resulta algo ingenuo. En cuanto a los aspectos románticos, tampoco logra consolidarse claramente.
'Broken City' no es apta para quienes confían en la política y la policía. Los demás espectadores disfrutarán de la experiencia junto a Wahlberg, descubriendo que la corrupción se escribe con sangre.
Ofrece más terror y muchísimas más muertes. Hay suspenso, escenas de devastación y primeros planos de estos cuadrúpedos que han llegado para quedarse y formar una saga de terror duradera.
Los personajes han evolucionado y, con ellos, su audiencia. Al contrastar con 'La piedra filosofal', las variaciones en tonalidad y madurez son evidentes.
No lo imaginen más, y vayan a ver 'Spider-Man: Sin camino a casa'. la van a disfrutar. Y no se levanten de sus butacas ni cuando arrancan los créditos finales, ni cuando terminen.
Alexandre Aja maneja habilidosamente el suspenso y es capaz de crear momentos de miedo impactantes, sin embargo, el tema pudo haber explorado una mayor profundidad.
Lo mejor del filme surge cuando surge un problema entre las dos amigas, donde la sororidad es puesta a prueba y la historia se desplaza hacia un terreno más conocido en la filmografía de Almodóvar.
'El Rey Mono' es una divertida comedia de acción ideal para ver en familia, superando a muchas de las películas que se lanzan actualmente en las salas de cine.
Este filme de sobrevivientes en un mundo postapocalíptico manifiesta una notable falta de originalidad, adoleciendo de elementos ya vistos. Las secuencias de acción son infrecuentes, la historia no logra provocar emociones pese a la presencia de un niño en riesgo, y presenta incoherencias que resultan evidentes.
Efectista, pero con efectos poco logrados. La sangre no se ve real. El gran inconveniente es que, al no perdurar ningún personaje, se hace difícil preocuparse o empatizar, porque en pantalla no hay quienes sobrevivan.
El guion de Sean Anders, en colaboración con John Morris, busca transformar elementos de la obra de Dickens, al mismo tiempo que resalta las virtudes y potenciales que conllevan las segundas oportunidades.
Desde el inicio, la atmósfera se siente inquietante. La combinación de música y sonidos crea una experiencia visual confusa. Glazer presenta la vida de esa pareja de manera sorprendentemente simple.