Las coreografías de las peleas y persecuciones son lo más destacado. Los gags son el soporte de escenas impresionantes, mientras se destruyen autos a una velocidad que supera la verosimilitud.
La música del compositor recientemente fallecido Ryuichi Sakamoto le resulta ideal al filme, aportando matices sutiles sin abrumar la esencia de la obra.
Todo muy subrayado. En verdad, como vino haciendo a lo largo de toda la película. Porque o le daban el guion a otra directora, o dejaban que Poehler se volcara decididamente a la comedia, que es lo que le sale mejor.
En ciertos momentos, durante la proyección, es difícil determinar si la película es demasiado oscura para los niños o algo trivial para los adultos que los acompañan. Sin embargo, hay algunos gags efectivos, en su mayoría de estilo slapstick.
Es cruda, visceral y por momentos escurridiza. Piotr Domalewski, en su opera prima, desnuda penurias y/o avaricias, pero también la necesidad de afecto de los personajes.
Provost intenta construir una comedia dramática con más énfasis en la comedia que en el drama. Sin embargo, las situaciones humorísticas son escasas y, a pesar de todo, Deneuve brilla con su glamour, incluso cuando su personaje necesita exagerar más de lo habitual.
El filme atrapa desde el desconcierto inicial, ya que presenta numerosos personajes y sumerge al espectador en el núcleo familiar sin ofrecer presentaciones. A medida que avanza, se establece una conexión que permite sentir a esos personajes como parientes en común.
Lo que presenta Tognazzi es tan insípido que al llegar al desenlace, uno ya no se interesa por lo que Federica, su personaje, decida hacer con su vida. Esto no es un buen indicio.
Her no es una película sobre un loco que se enamora de una computadora. Habla de cómo cambiamos, nos relacionamos, sufrimos, deseamos, y volvemos a empezar.
Es magnífica, y nos quedamos cortos. (...) 'Blue Jasmine' no parece, desde la historia, una típica película de Woody, aunque el entramado sea de lo más allenesco posible.
Hay bastante de humor negro en el filme, una agudeza en las ocurrencias, que permiten soslayar algunos momentos en los que la trama roza la sensiblería más pura. El ritmo no decae, y la iluminación es natural, como todo lo que sucede en la película.
La película es desigual, comenzando con gran fuerza y descendiendo hacia el final. Östlund demuestra ser un excelente dialoguista, logrando exasperar los ánimos de la audiencia, y ciertamente lo logra.
Con los cambios implementados en la adaptación, 'Cuesta abajo' se queda muy corta. A pesar de contar con Julia Louis-Dreyfus en el reparto, el personaje interpretado por Ferrell no experimenta ningún crecimiento. Carece de evolución y se mantiene en una línea constante.