Alexandre Aja maneja habilidosamente el suspenso y es capaz de crear momentos de miedo impactantes, sin embargo, el tema pudo haber explorado una mayor profundidad.
El guion de Jack Thorne y la dirección de Ben Taylor hacen un gran trabajo al centrarse en la historia real detrás del nacimiento de la fecundación in vitro, en lugar de intentar expandirla.
El guion de Andrew Lobel presenta elementos más basados en el impacto que en la profundidad, con diálogos que carecen de recordación. Además, 'Inmaculada' se siente excesivamente similar a otras películas del mismo género lanzadas recientemente.
No asusta ni divierte. 'Five Nights at Freddy’s' da la impresión de haber sido filmada con prisa, pero se nota una clara intención de aprovechar al máximo cada situación y localización sin desviar un centavo de su presupuesto.
Es un espectáculo impresionante, lleno de batallas épicas. Sin duda, debe ser disfrutada en los cines, preferiblemente en la pantalla más grande posible, como las de IMAX, para experimentar todo su esplendor.
Efectista, pero con efectos poco logrados. La sangre no se ve real. El gran inconveniente es que, al no perdurar ningún personaje, se hace difícil preocuparse o empatizar, porque en pantalla no hay quienes sobrevivan.
El guion de Sean Anders, en colaboración con John Morris, busca transformar elementos de la obra de Dickens, al mismo tiempo que resalta las virtudes y potenciales que conllevan las segundas oportunidades.
Con una trama que no aporta nada nuevo al género distópico, se puede comparar con un plato principal que se sirve a una temperatura intermedia y un poco sobrecocido.
Lo que '¿No es romántico?' no logra es que todo lo que pudiera semejar un homenaje, no resulte insípido. Porque el guión en vez de iluminar, resalta, y en lugar de ser filoso, babosea.
Santiago Mitre dirige por primera vez una gran superproducción, tanto en su alcance como en su presupuesto y en el elenco internacional, logrando mantener la misma dirección que en sus trabajos anteriores.
Un filme fascinante, un compendio de realidades virtuales, de saltos en el espacio y el tiempo, y de virtuosismo cinematográfico. Nolan es un creador, con todo lo que eso implica.
Es un verdadero deleite observar a Emma Stone, quien se ha convertido en una habitual del cine de Lanthimos. Su entrega total al rol muestra una valentía admirable, sin preocupación por las críticas o el miedo a lo desconocido, lo cual es la esencia del buen cine.