Personaje grande, como su historia. Richet ha seleccionado a Vincent Cassel, su actor fetiche, como el protagonista ideal para llevar a cabo este relato.
Las peleas carecen de sofisticación, las interpretaciones son lamentables y el flashback, aunque no lo revelaremos, resulta totalmente fuera de lugar, dificultando nuestra conexión con Knight y la película en sí.
Es ambiciosa, lujosa y confusa. Uno puede quedarse afuera de 'Megalópolis', o meterse de lleno en ella. Y al no ser 'Megalópolis' una película más, bien vale la pena ver con qué sueña Coppola.
Lo más destacado de 'Caso Roe' radica en su planteamiento y estilo. La obra capta el interés y la emoción a través de lo que presenta y sugiere, en lugar de centrarse en un desarrollo extenso.
La película transita por diversos escenarios hasta alcanzar un punto culminante donde las excentricidades, si se puede decir así, o las payasadas, en un análisis más honesto, cuestionan la credibilidad de la trama.
Aunque parece que la parodia es el foco principal, en realidad se convierte en un pastiche que se extiende demasiado, ya que la efectividad de los gags no siempre resulta ser efectiva.
El guion de Sean Anders, en colaboración con John Morris, busca transformar elementos de la obra de Dickens, al mismo tiempo que resalta las virtudes y potenciales que conllevan las segundas oportunidades.
Cambió el director en la saga, pero se mantiene la magia. (...) es una más que agradable comedia, con los típicos enredos, y las caídas que sufre el personaje protagonista.
Santiago Mitre dirige por primera vez una gran superproducción, tanto en su alcance como en su presupuesto y en el elenco internacional, logrando mantener la misma dirección que en sus trabajos anteriores.
Ladj Ly crea un drama que resulta intensamente impactante y lleno de sorpresas. El uso de diferentes técnicas de filmación, como la cámara en mano y drones, permite que el director mantenga al espectador en un constante estado de tensión, temiendo lo que pueda suceder en cada escena.
Polanski recurre más a la violencia psicológica que a la física. Aunque no alcanza la grandeza de 'Repulsión', a sus 76 años, el director de 'El bebé de Rosemary' logra mantener cautivado a su público durante más de dos horas.