Ladj Ly crea un drama que resulta intensamente impactante y lleno de sorpresas. El uso de diferentes técnicas de filmación, como la cámara en mano y drones, permite que el director mantenga al espectador en un constante estado de tensión, temiendo lo que pueda suceder en cada escena.
No por previsible deja de ser entretenida. El director Mark Williams sabe que contar con Liam Neeson le asegura, además de entradas, un actor que puede decir cualquier cosa y que, desde este lado de la pantalla, le creemos.
Lo más destacado de 'Caso Roe' radica en su planteamiento y estilo. La obra capta el interés y la emoción a través de lo que presenta y sugiere, en lugar de centrarse en un desarrollo extenso.
Quienes busquen acción extrema, encontrarán momentos impactantes. Al mismo tiempo, quienes anhelen un filme lleno de suspenso, también quedarán satisfechos.
Cameron Diaz vuelve a la pantalla después de una década en 'De vuelta a la acción' y sigue luciendo espléndida, como en sus mejores tiempos. Desafortunadamente, la película no está a la altura.
La película carece del ritmo y la sutileza que caracterizaban a 'Aquarius'. El cambio de estilo de Kleber Mendonça Filho es evidente, ya que las imágenes son muy literales, lo que genera una confusión que limita la narrativa y abusa de la sorpresa.
Estilísticamente en 'Rapito', el italiano Bellocchio utiliza una música intensa y excesiva que subraya lo que ya era evidente. Es una obra de cine de autor que, sin embargo, resulta predecible.
Todo lo que se imagina se cumple. La duración de una hora y 44 minutos puede parecer más extensa de lo que realmente es, a pesar de que Céline Dion interprete varias canciones.
El filme de Carnevale se presentaba como una poderosa y delicada historia de amor. Se percibía claramente el deseo de Elsa por estar junto a Fred y viceversa. En esta ocasión, el director de 'El cartero' optó por incorporar más elementos de comedia.
Es decepcionante que en un western, donde debería haber acción y confrontaciones, un director como Greengrass no logre crear tensión ni mantener al espectador en vilo.
La alienación, la soledad y la falta de solidaridad son temas evidentes en el filme, presentados a través de diálogos filosóficos y complejos sobre la globalización y el capitalismo. Cronenberg no teme alejar al público, ofreciendo una película que no es convencional ni simplista.