Santiago Segura vuelve a contar con su reparto estrella y unos magníficos diálogos en la nueva entrega de su franquicia. Un chispeante vodevil que arroja una reflexión sobre el tiempo y sus peajes
Se sitúa siempre a la altura del niño y no del adulto, componiendo un entramado de escenas de acción y vivísimos personajes que pretenden romper la tensión entre lo infantil y lo infantiloide.
Dotado de una majestuosa coraza técnica y enriquecido con hallazgos cómicos puntuales y buenas canciones, comete un error que se convierte en su talón de Aquiles: está más orientado a los adultos que a los niños.
Estamos ante un placer culpable nada culposo. Una ración generosa de trash del bueno. Basura de lujo. Un despropósito mondo y lirondo. Un maravilloso desastre; pues eso.
Una obra de autor de contagioso vitalismo, pero jamás mecánica o boba, sin gota de nostalgia de brocha gorda. Algo tan fácil de disfrutar como difícil de hacer.
La película, nunca desdeñable, me entretiene sin secuestrarme. Su esquematismo le resta interés y también credibilidad y fuerza. Es una pena que Lehericey (...) escoja sacrificar lo que realmente interesaba: la verdad.
Película juguetona e inquietante para fans del mejor humor/horror perverso y castizo. Notable, inesperadamente sólida y, a la vez, refrescante ópera prima del cortometrajista Rubin Stein.
Comedia suavemente negra con firme vocación de entretenimiento popular y celebración vitalista en absoluto impostada. Estimable debut cinematográfico. Salutífera y elegante dramedia.
Goold opta por no ensuciarse las manos, creando una película más estética que incómoda. Su contención, más bien cobarde que elegante, nos entrega un producto totalmente digerido. Es Hollywood haciendo las paces consigo mismo para obtener beneficios.
Descubre a una realizadora capaz de rodar con nervioso vértigo, sin que la fuerza de su propuesta se descarrile en el páramo de la convención. Es fácil empaparse por la furia de su impotencia y su rara intensidad.
Lee Jeong-ho narra con envidiable pulso. Estamos ante una obra de puro género, saturada de escenas trepidantes, que cuenta con suficientes bondades para satisfacer a sus seguidores.
Un artefacto para nostálgicos irredentos que prueba que el libro de estilo de Golan y Globus no se ha quedado obsoleto. Cine de acción sin zarandajas ni prurito de corrección política.
Un film técnicamente impresionante. Es claro que Ortiz ha realizado un gran trabajo de preparación, pero quizás ha utilizado una letra demasiado convencional en una obra que clamaba por locura y descontrol.
Santiago Segura y Ernesto Sevilla son los encargados de brindar un respiro a las fiestas a través de una comedia familiar. Es una película ideal para aquellos que disfrutan del cine familiar en su máxima expresión, repleta de corazón, emoción y un gran espectáculo.
Es una película que sigue la fórmula clásica, pero logra mantener el interés gracias a su mezcla adecuada de picardía y emotividad. Reinventa el humor de muérdago, ofreciendo suficientes estímulos para entretener. Además, presenta un buen número de bromas ingeniosas que hacen la experiencia más placentera.
Un tebeo encantador y nostálgico, reminiscente de épocas pasadas, potenciado por un elenco que evidentemente disfruta de su trabajo. Arango muestra habilidad para conectar con su niño interior de manera auténtica.