Cálido y sensible trabajo de Moisés Salama, que logra cumplir con la parte informativa y alcanza niveles valiosos y reconocibles al profundizar en lo humano.
Una película de valor, aunque algo mediocre. Resulta interesante, aunque no alcanza la brillantez que su premisa y su personaje principal podrían haber ofrecido.
Rodada con la maestría de un experto, la obra más ambiciosa de Gilles Lellouche como director resalta por el audaz desparpajo de sus personajes. Su intensidad, ya sea auténtica o no, nunca resulta monótona ni agobiante.
El cine es un poderoso bálsamo y veneno. Aunque presenta debilidades, como un retrato familiar algo frágil, logra tocar la fibra del espectador, llevándolo de regreso a su infancia.
La trama avanza a través de una narración clásica, acompañada de diálogos que carecen de fuerza. La dirección es eficaz pero risueña y el recurso al déjà vu se utiliza de manera estilística, entre chistes que caen en la obviedad.
Honoré muestra un gran dominio al manejar una propuesta intrigante y difícil de encasillar. Es un delirio autoconsciente y excéntrico, que a menudo resulta encantador y febril. Se siente como una carta de amor hacia la figura paterna ausente.
Excelente elenco, y a pesar de las críticas de quienes desestiman este género, es una película que no se olvida fácilmente. Tiene, sin duda, tres momentos realmente memorables que la destacan.
Un llamado a valorar la cultura árabe e islámica, denunciando los extremismos y presentando sus objetivos de manera crítica. Sin embargo, se siente la falta de momentos humorísticos y algunas escenas se alargan innecesariamente.
El debut de Eva Hache brilla gracias a las cualidades de su protagonista. La actuación de Ana Polvorosa destaca por su energía y encanto, haciendo que las deficiencias de la película se sientan menos relevantes.
La película erótica trasciende a '50 sombras de Grey' en su versión española. Es un estímulo visual y sensorial que ofrece una experiencia efímera y apasionante, cuidadosamente elaborada, destacando la destacada actuación de Gabriela Andrada.
Venerable 'delicatessen' destaca en sus aspectos creativos y emocionales, gracias a su impecable manejo de la forma y su narrativa sobria. La película ofrece un enfoque poético en el tratamiento de las imágenes, lo que la convierte en una obra memorable.
El conjunto se gana nuestro corazón gracias a las rimas, los juegos de palabras y la travesura de una trama bien construida y juguetona. Es un entretenimiento amable y muy efectivo.
Una farsa gruesa y caótica que resulta ser bastante divertida. Clara Lago interpreta su personaje de manera excepcional, mientras que Raúl Cimas y Bianca Kovacs aportan su gracia innata, y Lucía Caraballo añade un toque de luz.
El espacio, la acción y los gags actúan como un vibrante escenario para destacar la carisma del elenco. Esta es una gran forma de manifestar el aprecio por la esencia rolera del original.