Escenas de indefinible sentimiento evitan la excesiva cursilería, acercándose más a la perspectiva de títulos más incisivos, como 'Primavera de otoño'. Es una obra pequeña, pero dignísima y llena de vida.
Esta irregular pero estimulante película resulta ser una comedia auténtica, alejada de clichés y superficialidades. Se presenta como una comedia feroz, moralmente sórdida, minimalista y nihilista, generando una experiencia incómoda y oscura.
Ingeniosa disección de la crisis de pareja, luminosa y notable comedia romántica de enredo. Los protagonistas saben desenvolverse bien en sus roles, lo que la hace muy recomendable para aliviar tensiones. Es una obra honesta e incisiva.
Dotada de una elegancia artificiosa, pese a ser una obra desigual, halla su mayor virtud en su desarmante sencillez y en su falta de complejos a la hora de narrar la historia de pasión sin barreras.
Pocas películas contemporáneas logran caminar por la delgada línea entre la narración intensa y el caos. Su gran profundidad conceptual se equipara a la brillantez de su ejecución visual.
Sorprende porque es cine 100% de género, con características propias muy bien definidas y difíciles de igualar. Transmite la sensación de un trabajo bien hecho y del deber cumplido.
Anacrónico y sumamente entretenido, este cómic transita entre lo incisivo y lo ingenuo, posicionándose más cerca de ‘El hotel de los ligues’ que de ‘Hotel Bombay’.
Trepidante thriller íntimo y claustrofóbico en el que todo lo que sucede afuera se intensifica en el interior. La actuación de Yuste es espléndida, destacando en una interpretación somática que logra captar la atención del espectador.
Una senda tan predecible de punta a punta como funcional y disfrutable. Brillan los secundarios de lujo que funcionan como elementos desestabilizadores de la convencional trama.
Funciona por el empaque de un conjunto y, especialmente, por la yuxtaposición de buenas decisiones: un guion ágil, unos diálogos con mordiente, y la presencia capital de una cómoda Malena Alterio.
Una brillante comedia familiar que indaga de manera ingeniosa en un contexto ideal para el humor físico y un diálogo incisivo en una época poco favorable para el desborde cómico.
Funciona en el pacificado registro de la amabilidad, mostrando un sólido sentido del humor y la habilidad para dirigir a un brillante elenco que rápidamente se apodera de la comedia.
Un sobrecogedor cuento de marinos y meigas, con un toque de William Hodgson o Jack Cady. Una de las propuestas españolas más sugestivas e insólitas del año, de una pureza casi sobrenatural.
La película mantiene un ritmo constante y nunca cae en el aburrimiento. Cada elemento está cuidadosamente trabajado, especialmente la fotografía, que brilla por su calidad. Se destaca el talento de una cineasta muy competente.
Una aventura inolvidable con la destacada Maggie Smith junto a las talentosas Laura Linney y Kathy Bates, quienes buscan encontrar consuelo y amabilidad en medio de sus desafíos.
Este caos andante resulta más bien insignificante, pero su encanto de kitsch distópico cautiva, provocando varias risas. Si eres fan de los clásicos de Brian Trenchard-Smith, quizás le encuentres su atractivo.