Una delicia, tan buena como la novela. Pero con un pequeño detalle, que se agradece: Isabel Coixet le mejoró un poquito el desenlace, para que todo el mundo pueda salir de la sala con una sonrisa más amplia.
Rooney Mara y Cate Blanchett se destacan de manera impresionante en "Carol", una adaptación exquisita de una novela de Patricia Highsmith que se vive con una tensión palpable.
Saoirse Ronan es la mayor riqueza de “Brooklyn” y tiene muy merecida su candidatura al Oscar en un film más dulzón que reflexivo y profundo, pero agradable de ver gracias a sus intérpretes.
Mucha estética, nada de historia. Un film cuyos méritos artísticos no logran compensar las numerosas licencias que distorsionan intencionadamente los hechos históricos.
La película es ambiciosa, excedida, con varios defectos que incomodan al espectador, pero se hace atractiva, y hacia el final, también atrapante, con destacable esfuerzo de ambientación y un buen elenco.
Eugenio Zanetti hace su debut como director con 'Amapola', una película que evoca un tono operático y que genera opiniones extremas, ya sea de amor o rechazo. La trama es irregular, pero logra ser llevadera, gracias a un impresionante trabajo visual.
Impresionan aquí las actuaciones, el meticuloso, impecable trabajo de la vestuarista Marcela Villariño y la directora de arte Adriana Mestri, la música de Damian Laplace, y, en especial, el libreto de Laplace y Leonel D' Agostino.
Película de singular equilibrio entre el clásico relato de mafias y la etnografía, que en un deseo de ser fábula, lo que en realidad presenta son crónicas reales estilizadas.
A veces la historia puede contarse con una sonrisa. Es lo que hace esta buena película, envuelta en el encanto de los primeros '60 y el comienzo de la carrera espacial.
Emociona la parte en que el joven redactor vuelca en esa columna sus sentimientos sobre la madre y los lectores los reciben conmovidos. Conmueven también varias otras partes.