El resultado es poco alentador para los mayores, pero los menores de 10 años pueden disfrutar bastante, ya que aparecen en escena todos los muñecos habidos y por haber.
El dibujo es bastante agradable, los chistes suelen ser previsibles, pero entendemos que el público siempre se renueva. Las canciones, en cambio, resultan ser completamente olvidables.
La empresa anunció que lanzaría cinco producciones, y aquí estamos ante la quinta, sin incluir los juegos y videos. Sin embargo, si se despide, lo hace causando el mayor impacto posible, lo cual podría no ser bien recibido por los tradicionalistas.
Les salió menos divertido, bastante distinto, y más largo. Por suerte también les salió menos guaranga que el común de las comedias americanas para público familiar.
Quizá no llegue a ser un clásico como las anteriores películas de García Ferré, pero es alegre, inocente y colorida, y para los chiquitos, padres y abuelos es lindo verla.
Primero sorprende y de a poco emociona, de una manera muy suave, muy limpia. Es que tiene una actriz capaz de transmitir sentimientos desde lo hondo sin necesidad de grandes diálogos, inclusive sin ningún diálogo.
Comedia singular, llena de sentencias y moralejas, pintura de la comunidad judía neoyorkina con una intriga política, una punta dramática y una pizca de tristeza.