El director turco Nuri Bilge Ceylan, a menudo considerado excesivamente valorado, utiliza más de tres horas en diálogos prolongados que resultan irrelevantes y somnolientos.
Esta película encantará a quienes buscan momentos visualmente agradables y serenos, mientras que los demás probablemente se sentirán desinteresados desde el comienzo.
Gustavo Fontán elude el peligro de simplemente transcribir la obra. Aunque la anécdota sigue siendo, en esencia, similar al inicio de la novela, el resto se aparta de las historias secundarias, minimiza los diálogos y se enfoca en lo fundamental.
Es una representación de nuestra época y de todas las épocas, un retrato de una joven de pueblo que podría encajar tanto en un barrio como en un contexto más amplio.
Ostlund se toma su tiempo al inicio, pero luego logra captar nuestra atención. Con un enfoque malicioso, provoca inquietud sobre la falta de compromiso de las nuevas generaciones y finalmente plantea un conjunto perfecto para debates y reinterpretaciones al finalizar la película.
Es llevadera para públicos familiares, pero su historia es harto repetida, las instancias del argumento son siempre previsibles y la puesta en escena es rutinaria.
Franck Debosc se desempeña de manera destacada en su debut como director y coguionista. La película presenta una intriga interesante, aunque con un ritmo un tanto extendido, y cuenta con un estilo ligero y ameno.
Buena historia de aprendizajes, contada con respeto, mano experta, momentos risueños, personajes que evolucionan (...), un trasfondo para pensar y un final delicado, de cierre sensual y poético.
La premisa tiene potencial para convertirse en una miniserie. Sin embargo, en el formato de película, se presentan muchas ideas sin desarrollar y la transición entre temas es abrupta, lo que deja al espectador sin una narrativa clara.
Con una perspectiva aguda, presenta una visión inicial sobre el fútbol femenino en nuestra nación y aborda los estigmas que aún persisten en torno a este deporte.
Wim Wenders, el director de este documental, aparece ocasionalmente como voz en off, proporcionando un marco a una colección de imágenes que son fascinantes, abrumadoras y, a su vez, deslumbrantes.