Es lo suficientemente encantadora e ingeniosa para compensar sus problemas estructurales. Sin embargo, resulta bastante inofensiva y se mantiene en lo seguro.
Bill Hader aporta momentos cómicos, mientras que Jessica Chastain convierte a Beverly en el personaje más fascinante. Sin embargo, el encanto característico de Spielberg brilla por su ausencia.
Julianne Moore está magnífica en su papel, ofreciendo una interpretación que realmente destaca. Su actuación agrega profundidad y emoción a la historia, haciendo que el público se conecte con los personajes de manera genuina. Definitivamente, es una actuación que vale la pena ver.
El imaginativo y experimental largometraje de Andrew Legge se compromete admirablemente con una idea extravagante, y entreteje hábilmente imágenes encontradas en blanco y negro en una película intrigante y lúdica.