Una película ambiciosa y cautivadora, con una narrativa que desafía las convenciones tradicionales. Los personajes están bien desarrollados y las actuaciones son sobresalientes, lo que permite una conexión emocional profunda con la historia. La cinematografía es impresionante, creando imágenes que perduran en la memoria del espectador.
El accidente está magistralmente representado y Bayona logra una belleza inquietante en la captura de los paisajes nevados, que evocan tanto el infierno como el paraíso.
La película resulta a menudo divertida, pero también carece de profundidad. El guion es poco flexible y presenta una sensación de fatalismo en la trama. Además, la elección de Sophie Turner para interpretar a Jane Grey no resulta adecuada.
Hay muchos mitos y teorías conspirativas alrededor de la misión Apollo 11, pero este documental pulcro y centrado se encarga de eliminar los sinsentidos.
Esto es cine, o se supone que lo es, pero esta película salta de forma poco imaginativa de una canción a otra y algunas de ellas parece que duran eternamente.
La película está bien realizada y tanto Lopez como Wu hacen un buen trabajo en sus respectivos papeles. Sin embargo, el drama se ve afectado por una confusión moral que resta claridad a la narrativa.
No se centra en el martirio de McKee, sino que nos da una idea de quién era realmente. Lo que surge es la estampa de una mujer dinámica, talentosa y cariñosa que tenía mucho más que decir.