En 'Gigantes' se percibe un ambiente cargado de polvo, sudor y sangre. Esta producción se conecta de manera profunda con su distintivo estilo noir, ofreciendo a los seguidores de 'La caja 507' una propuesta envolvente que realmente disfrutarán.
Las notas de humor ayudan a suavizar un ritmo que puede ser monótono. En este aspecto, el personaje de Luke Pasqualino resalta con energía al interpretar las escenas más cómicas.
Un experimento fascinante que combina el collage cinematográfico, la defensa del feminismo y un enfoque autobiográfico, todo ello envuelto en una calidez similar a la del cine radiante de Alice Rohrwacher.
El enfoque sinecdótico, que intenta representar lo general a partir de lo particular, se vuelve en su desventaja, convirtiendo una propuesta con buenas intenciones en un producto que resulta complaciente y, en ciertos momentos, paternalista.