Todo parece un intento de atraer a un público internacional poco exigente, utilizando un elenco bien seleccionado y ofreciendo un juego de aventuras que no aporta un sentido claro.
Un paseo salvaje y divertido. Este es ante todo el espectáculo de Nicolas Cage; como estrella que ha trascendido el tiempo, Cage se muestra impecable en el papel de su vida, literalmente.
Un banquete de efectos especiales audiovisuales que satisfará a aquellos que se dejen llevar. Hardy ha encontrado un personaje al que puede hincarle el diente y aquí está atrayente.
Inteligente y divertida, Richard LaGravenese firma aquí uno de sus mejores trabajos como director. Maneja con habilidad los golpes cómicos, equilibrándolos de manera eficaz con los momentos más emotivos.
Es tan emocionante, apasionante y conmovedora como puede serlo una película bélica, especialmente una ambientada en el turbio conflicto de Afganistán, en el que Estados Unidos se vio inmerso durante más de dos décadas.
Al volver a ver la película esta semana sentí que su fuerza y su significado eran aún mayores que en mi primer visionado, y se sostiene orgullosa por sí misma.
Lo que hace aquí el director está a la altura de los mejores musicales cinematográficos, una versión innovadora y bastante asombrosa que no decepcionará ni a los amantes más acérrimos de la versión escénica.
La Shazamily regresa con más fuerza que nunca. A pesar de su gran escala, en el corazón de esta saga de superhéroes permanece el tema de la familia, lo que realmente la hace especial.
Tiene una interpretación espectacular de Aaron Taylor-Johnson, basada en la acción y en el personaje, y una realización muy emocionante del director J.C. Chandor.
La emotiva secuela rinde homenaje a Boseman y forja un nuevo camino hacia adelante. Esta esperada continuación definitivamente despierta mi interés por lo que está por venir.
Simplemente no hay forma de que esta película pudiera haber sido escrita o hecha por un hombre. Heller hace un trabajo excepcional guiándola detrás de la cámara. Puede que incluso te haga llorar.
Pusic exhibe un control sólido sobre su narrativa, logrando un balance perfecto en este relato singular que aborda una temática tanto familiar como universal, tocándonos profundamente en el corazón y en el alma.
Un homenaje al western clásico, donde Almodóvar no modifica las normas del género, pero incorpora un nuevo capítulo que resulta plenamente satisfactorio, sobre todo gracias a la actuación de sus dos personajes principales.
La obra posee todas las cualidades para cautivar a una audiencia que valore su originalidad y su singular enfoque sobre el viaje hacia el descubrimiento del yo interior.