Wadlow demuestra su inteligencia al entender que en un género de terror tan saturado, la clave puede no estar en lo que se muestra, sino en lo que el espectador cree que está sucediendo.
Los realizadores abordan la historia con un tono ligero y la resolución resulta gratificante. Además, se pueden vislumbrar interesantes caminos para una posible secuela.
Esto es como seleccionar a Lassie para el papel de Frank Sinatra. Puede que no sea una locura total, pero se le acerca. Sin embargo, sorprendentemente, la elección resulta efectiva.
Timothée Chalamet destaca en su papel como el joven Bob Dylan. La música, sin duda, justifica el costo del boleto, pero bajo la dirección de Mangold, hay mucho más que ofrecer.
Una película navideña familiar que resulta completamente entretenida y acogedora, capaz de evocar risas y lágrimas, dejando al espectador con una sensación de calidez. Es una experiencia positiva que vale la pena disfrutar.
Una aproximación brutal y nunca antes vista al Holocausto. Se posiciona entre las grandes películas sobre el Holocausto y se te quedará en la cabeza mucho tiempo después de verla.
Un cautivador film noir ambientado en Nueva York. La extraordinaria música de Clint Mansell es perfecta, al igual que la selección de canciones, que logran reflejar los constantes giros de la narrativa.
Una encantadora y melancólica película sobre dos niños y su entrenador cuando cada uno se encuentra con una experiencia que les cambia la vida durante un invierno y su vínculo compartido con el baile sobre hielo
Tomar una historia que tiene más de cinco décadas y transformarla para que sea inspiradora y relevante en la actualidad es un gran logro. Se logra en todos los aspectos.
Realmente quería que 'Paint', inofensiva pero olvidable, me hubiera gustado mucho más de lo que lo hizo, pero, no obstante, siempre es agradable ver a Owen Wilson, incluso en una película que se olvida rápido.
Stan se muestra muy cómodo en su papel, logrando transmitir la esencia del personaje con gran precisión y veracidad. Strong es la elección perfecta para interpretar a Cohn, brindando una representación compleja y completa de este hombre tan intrincado.
A pesar de los buenos intentos de Crowe y la intención de explorar algo novedoso, no logra establecerse de manera efectiva, aunque reconozco su valentía al intentar.
Hemos observado múltiples versiones de esta narrativa a lo largo del tiempo. Desde los años 30, la lista continúa creciendo, y es un gran logro de Whannell que esta historia siga teniendo relevancia.
Un regreso fascinante a uno de los géneros más apreciados de Hollywood, pero generalmente abandonado, y que le insufla nueva vida de nuevo. Esta es la película para la que se inventó IMAX.