Es un filme que podría caer fácilmente en la autosátira. Pero el compromiso y la pasión de sus intérpretes principales, Emma Corrin y Jack O'Connell, dan vida a esta nueva versión, y la directora encuentra la clave del idealismo.
Es una película peculiar, que transmite una sensación de falta de desarrollo y de improvisación, como si fuera un fragmento incompleto de otra obra. Aunque se considera un filme menor, logra resultar interesante.
Da la impresión de ser un especial de Navidad intensamente edulcorado. Es decididamente excesiva, pero he de admitir que también resulta muy divertida.
Tiene una crueldad impactante y una belleza cautivadora. Grabada con maestría por Thornton, quien no solo dirige, sino que también se encarga de la fotografía.
Tiene detalles agradables, pero adolece de un tono simplista y una trama ilógica. Me sentí decepcionado y hasta aburrido en algunos momentos, lo que refleja mi estado emocional durante la visualización.
Aunque podría considerarse un tanto amanerada, The Artist ofrece algo que el público busca tanto en festivales como en salas comerciales: una historia verdaderamente cautivadora.