La película presenta algunos elementos destacados. Sin embargo, se limita a los estereotipos comunes de los biopics musicales que hemos presenciado en títulos como 'Walk the Line', 'Ray' y 'Dreamgirls'.
Es una antología de escenas en busca de una película y se hace muy larga. Además se olvida de un periodo importante en la vida de Edith Piaf: cuando vivió en la Francia ocupada en la 2ªGM.
Los diarios de motocicleta, testamento de una juventud atrevida y estimulante, se han convertido en la parte más importante del mito del Che. Salles les hace justicia.
Una increíble sesión cinematográfica, casi como una misa profana, donde la presencia del pasado se evoca de manera inesperada, creando una atmósfera espectral a tu alrededor.
Empieza como una ingeniosa exposición de la gran verdad sobre la gente encantadora que tiene algo que esconder. Termina como un desalentador thriller sin emociones fuertes.
Un director como Jonathan Demme o David Fincher habría ido a la yugular con este tipo de material, pero Matt Ruskin parece un tanto indeciso en su enfoque.
Aunque Thomasin McKenzie y Hathaway lo dan todo, esta decepcionante adaptación de la novela de Ottessa Moshfegh es incapaz de decidir si es un thriller o una comedia negra.
Un documental festivo que asume que su audiencia ya está altamente involucrada en su temática. Se siente más como un homenaje redundante que como una exploración enriquecedora.
La juventud es un tema central en la obra de Linklater, pero se aborda sin una gran moralidad o una narrativa emocional contundente. Ser joven se presenta de manera sencilla. Es una película de gran encanto.