Visualmente extraordinaria; estructural y formalmente audaz. Noé presenta un cine sensual que resulta impactante y excesivo, haciendo que otras películas parezcan obsoletas e inofensivas.
Pobre Princesa Diana. Me resisto a usar el término 'accidente cinematográfico', pero lo cierto es que 16 años después de aquel horrible día de 1997, Diana ha vuelto a sufrir otra horrible muerte.
Nicolas Cage entrega una actuación apasionada. Sin embargo, las secuencias de acción resultan excesivamente largas y carentes de emoción, asemejándose a las dinámicas de un videojuego.
El episodio final resulta ser el menos inspirado que uno podría imaginar. Aunque hay uno o dos momentos animados, la película se siente como si tuviera un gran cuchillo de cocina clavado en cada uno de sus órganos vitales.
Este podría ser uno de esos raros casos de un terrorífico asesino en serie, donde el psicópata culpable parece tener la intención de aburrir y avergonzar a todos hasta la muerte con sus malas interpretaciones.
Whitney Houston, tan resplandeciente como siempre. Han pasado 30 años desde que el éxito de taquilla de Mick Jackson cautivó al público de todo el mundo, y sigue hechizando.