La película presenta sugerencias interesantes sobre la identidad de género. Sin embargo, resulta fatigosa y está dirigida de manera muy cruda, careciendo del estilo y la simpatía que caracterizan a 'Raw'.
Se siente demasiado convencional. Está muy bien realizada, con fuerza y potentes interpretaciones de Waterston y Fassbender. Una recopilación de grandes éxitos de los momentos terroríficos de los otros films de la saga.
Es menos progresista en cuestiones de género que la película original, que, después de todo, puso a una mujer al frente. Las habilidades de Cruise como estrella de cine siguen siendo milagrosas.
Natalie Portman brilla en este intenso psicodrama sobre el ballet dirigido por Darren Aronofsky. La narrativa es rica y sensual, manteniendo al espectador en un estado de emoción constante. La película es intrigante, con tintes de locura y elementos inquietantes que la hacen aún más cautivadora.
Es una película que tiene más energía, vida y virilidad que la mayoría de películas de Hollywood. Un espectáculo maravilloso, con grandes actuaciones y una técnica imponente.