'22 Jump Street' es la extravagante y muy inmadura segunda parte de '21 Jump Street', demostrando que la secuela de una franquicia no tiene por qué ser decepcionante.
Las actuaciones son excelentes y el guion es muy divertido, perverso y delicioso. Y resulta refrescante que no haya ni un personaje simpático a la vista.
Hay que ser un amargado para que tu corazón no salte como un salmón al ver a Cameron Diaz, Lucy Liu y Drew Barrymore en esas fantásticas localizaciones, con ese vestuario y esos peinados.
Una película que ciertamente ofrece un tributo bienintencionado al coraje de Rabiye Kurnaz y a su pasión, pero que resulta empalagosa y carece de profundidad.
Con reconstrucciones dramáticas, efectos digitales y la combinación de videos de aficionados, material de redes sociales y noticias reales, Annaud extrae una aventura bastante intrépida de los titulares.
He aquí una película sobre un tipo al que le gustaban seis terrones de azúcar en el té, y el espectador también necesitará ser un poco goloso. Una película británica amablemente boba y sentimental.
Es cierto, la película es bastante sensiblera; sin embargo, las magistrales actuaciones de Toni Collette y Damian Lewis logran que sea casi imposible no enamorarse de la historia.