Una vez más, Von Trier ha creado una película que refleja su habitual sonrisa de suficiencia. Esta obra parece ser una forma de terapia peculiar que consiste en trasladar su propia depresión al público.
El material presenta un montaje abrupto, donde los personajes secundarios aparecen y desaparecen sin un sentido claro. A pesar de esto, Roth logra crear algunos momentos entretenidos.
La película presenta escenas de asesinato y tortura que resultan realmente perturbadoras, pero carecen del impacto satírico y psicológico que se apreciaba en 'Audition'.
Una película de terror bastante inteligente, construida de manera interesante. Sin embargo, hacia el final se vuelve un poco caótica. A pesar de esto, Smith logra generar algunos escalofríos reales.
Es como un sketch de Saturday Night Live de 145 minutos, carente de la brillante comedia de 'Succession', serie que McKay coproduce, y de la seriedad que el tema podría requerir.
Es un entretenimiento razonable con una impactante escena de 'asesinato'. La película se desarrolla de manera estimulante, aunque, en ocasiones, de forma irregular.
Es misteriosa y silenciosa, pero aderezada con algo caprichoso e incluso juguetón; es una de esas películas manifiestamente serias que se aprecian mejor con sentido del humor.
Andersson como director es simplemente asombroso. Ha logrado crear un ciclo de cine épico completamente singular que debe ser experimentado para ser realmente apreciado.
'The Ritual' es una película de terror británica efectiva y bien realizada, aunque algo predecible. Los efectos son buenos y la revelación del monstruo se presenta de forma inteligente.
Interesante película cuyos ardides no son tan potentes como podrían haber sido, pero que ofrece algunos sustos de cierto nivel, con vagos ecos de Ruben Östlund o Michael Haneke.