Igual que sus personajes, el film es muy ambicioso y alocado. Pero es mucho más interesante que el típico producto tonto. Una experiencia estimulante, perturbadora y entretenida.
Jamie Bell realiza una actuación destacada, mostrando señales claras de que está listo para asumir papeles protagónicos. Sin embargo, esta entrega representa un tropiezo para Green.
El estilo libre y fluido de Cassavetes en la dirección, junto con la sutil intensidad que logra de sus actores, resulta cautivador, así como su forma de desarrollar la narrativa.
Un documental soviético poético y onírico que nos transporta a un mundo olvidado. Es un relato fascinante, una obra rica, extraña y llena de misterio que combina etnofantasía y un ensueño social-surrealista.
Keaton exhibe un atletismo extraordinario y desenfadado. Sus gags y escenas acrobáticas están perfectamente enmarcadas y presentadas con máxima claridad e impacto cómico, lo que encaja de manera perfecta en una ambiciosa historia de acción épica.
Algunos de los actores cumplen con su papel, pero la historia resulta confusa y poco satisfactoria. El desenlace es desastroso, y aunque es inusual mencionarlo, Dennis Quaid no logra impresionar en el papel principal.
Una versión ficcional del libro que está mal interpretada y escrita y que ataca con cobardía a una compañía imaginaria de hamburguesas llamada 'Mickey's'.
Jarmusch encuentra en el mundo brutal de los asesinos profesionales no sólo la mera comedia negra, sino tristeza y su propia veta de poesía nostálgica.
Con su hipnótica banda sonora, tremendas interpretaciones y una soberbia fotografía monocroma, deja a un lado los primeros trabajos de David Lynch y Spike Lee.
La interpretación, gloriosamente repelente, de M. Emmet Walsh, es uno de los platos fuertes de este thriller. Un clásico soberbio y ligeramente atípico.