Una de las películas más entretenidas que he visto últimamente. Funciona bien y esto se debe en parte a un guion culto con ideas visuales inteligentes.
Para quienes, al igual que yo, están distantes pero apoyan la causa, esta película se presenta como una historia familiar bien elaborada, optimista y repleta de buen humor.
El remake con Scarlett Johansson pierde el misterio y no logra capturar el alma del clásico anime japonés. Aunque es entretenido, se siente como una versión occidentalizada que no logra igualar la esencia del original.
El oligarca ruso amante de los safaris, interpretado por Crowe, es el único aspecto destacable. Kraven resulta ser un personaje insulso en una película que carece de impacto, evidenciando que el renacer del cine de superhéroes aún está muy distante.
Al igual que la primera película, es un espectáculo cósmico irónico en la tradición del 'Flash Gordon' de Mike Hodges, con algunas bromas simpáticas, grandes cameos y Chris Hemsworth.
Realmente es una película increíblemente inútil y tonta. Esperemos que el universo ampliado de Spiderman se extienda lo suficiente como para incluir algo más interesante que esto.