Una comedia dramática absorbente que presenta a una actriz principal excepcional, Josh O'Connor brillando con actuaciones potentes y diálogos vibrantes que capturan la atención de manera efectiva.
Una de las películas más entretenidas que he visto últimamente. Funciona bien y esto se debe en parte a un guion culto con ideas visuales inteligentes.
Es asombroso el fenómeno de éxito en el que se ha convertido tanto en los libros como en la pantalla, pero me pregunto si realmente es algo más que eso.
El remake con Scarlett Johansson pierde el misterio y no logra capturar el alma del clásico anime japonés. Aunque es entretenido, se siente como una versión occidentalizada que no logra igualar la esencia del original.
El oligarca ruso amante de los safaris, interpretado por Crowe, es el único aspecto destacable. Kraven resulta ser un personaje insulso en una película que carece de impacto, evidenciando que el renacer del cine de superhéroes aún está muy distante.
Esta entrega resulta pobre y elemental, repitiendo una vez más la misma fórmula de siempre. Los involucrados deberían haber optado por proyectos más innovadores.