La primera 'Extraction' resultó ser bastante divertida, mientras que esta secuela se siente como un oportunista intento de conseguir ganancias rápidas.
Lo único que provoca cierta emoción es Jason Statham, aunque la trama resulta ser bastante repetitiva y los efectos digitales carecen de calidad, como si hubieran sido creados con un iPhone.
Podría haber sido un thriller típico, pero Egoyan desafía la paciencia del espectador y menoscaba su inteligencia con un drama que resulta ser completamente ilógico.
Con su rostro frecuentemente empapado en sudor, Hwang se presenta como un héroe de acción convincente e inquebrantable. Por otro lado, Lee logra ser inquietante y desmedido en su actuación.
Una película de terror que combina el porno con la tortura, resultando en un contenido estúpido y desagradable. Es un thriller que carece de credibilidad y no logra atrapar al espectador.
Un documental que carece de profundidad y resulta poco inteligente. La ejecución es torpe y no aporta humor, dejándonos con una sensación de incomodidad.
Una inmersión en el mundo del deepfake porn que da miedo, reflejando con precisión la inquietante realidad de estas tecnologías. Apasionante y perturbador al mismo tiempo.