Es absurda pero entretenida, manipulando la historia de Inglaterra a su antojo. Se presenta como una opción muy original frente a las adaptaciones más lentas y solemnes.
La nueva película de Wheatley es inquietante y contundente, ofreciendo un análisis psicodélico y en blanco y negro, ambientada en un lugar de un país occidental en tiempos de guerra civil.
Saluda al Décimo Círculo del Infierno, una experiencia cinematográfica de 121 minutos que desafía la comprensión teológica y nos sumerge en un viaje oscuro.
La primera 'Extraction' resultó ser bastante divertida, mientras que esta secuela se siente como un oportunista intento de conseguir ganancias rápidas.
Lo único que provoca cierta emoción es Jason Statham, aunque la trama resulta ser bastante repetitiva y los efectos digitales carecen de calidad, como si hubieran sido creados con un iPhone.
Podría haber sido un thriller típico, pero Egoyan desafía la paciencia del espectador y menoscaba su inteligencia con un drama que resulta ser completamente ilógico.
Furniss presenta un docudrama inspirado en las vivencias de tres mujeres de 60 a 70 años, quienes comparten de manera ingeniosa y cálida su continua conexión con la sexualidad.
Está meticulosamente diseñada y resulta tan inquietante como los primeros trabajos de Hausner. Su extraña y limitada narrativa es interesante y posee un aire de absurdo.
La misoginia del rey enfermo es profundamente inquietante, sin embargo, Alicia Vikander no tiene la oportunidad de brillar en su papel como la última esposa.