Una visión emotiva del poder de la vista. Refleja la irritante tendencia de Kawase al sentimentalismo. Se presenta de manera amable, atenta y reflexiva.
Una parábola política revolucionaria que va más allá del fútbol. Un mundo diferente es posible; no sólo eso, un mundo diferente no sólo era posible, sino que de hecho existía.
Admiro la forma en que Diop se mantiene firme frente al enfoque realista que suele acompañar a este tipo de producciones. Su película envuelve al espectador con un enigma cautivador.