La película inicia con una buena dosis de solidez y energía en su primer acto; sin embargo, su atractivo se desvanece rápidamente, ya que carece de la ambición y el humor necesarios a lo largo de la trama.
Las secuencias de acción son monótonas y desprovistas de energía. Los personajes no logran transmitir emociones y sus actuaciones resultan poco efectivas.
Qualley logra expresar de manera efectiva la necesidad, el alcoholismo y el autorreproche, aunque su actuación, al igual que la de Alwyn, tiende en ocasiones a ser un tanto insensible. Es una película que invita a la reflexión.
El creador de 'Ali G' y 'Borat' revela escasa de su ingenio anárquico en esta comedia apacible. A pesar de mis esfuerzos, su nueva película no logró cautivarme.
La película no logra expandir la atmósfera que presenta al principio, convirtiendo la neurosis en una simple fachada. Aporta un poco de estilo, pero carece de profundidad.
Con esta entretenida y habilidosa comedia, Apatow ha encontrado un nuevo registro para sus habituales historias de angustia y desilusión. Es muy graciosa.
Joanna Scanlan brinda su interpretación más destacada hasta la fecha. La obra captura la angustia de una tragedia familiar y presenta una tensión que recuerda a los thrillers de Hitchcock.
En su pura repelencia mal calculada, sus malas actuaciones y su cursilería estrafalaria, irritante y pasivo-agresiva, esta terrible película difícilmente podría ser más desagradable.
Una película entrañable y humanizada, con una elaboración cuidada y actuaciones sobresalientes. Presenta imágenes impactantes que enriquecen la experiencia. Sin duda, es una obra deliciosa.