El recién llegado cineasta enfrenta dificultades al intentar fusionar su particular encanto minimalista con elementos que ha tomado de Woody Allen y Wes Anderson.
A nivel cultural es valiosa. Un homenaje a los sacrificios que las primeras generaciones de inmigrantes realizaron para que sus hijos pudieran alcanzar su máximo potencial en EE. UU.
Aunque se presenta como un thriller sobre un hombre inteligente, 'I Origins' en cambio le pide al público inteligente que se sumerja en las profundidades.
'A Teacher' demuestra la voluntad de provocar, pero no parece entender las expectativas mínimas de la mayoría de los espectadores en términos de plantear los acontecimientos y la caracterización de personajes.
Puede que sea el dolor lo que esté bajo examen, pero el humor -incisivo, observador y cálido- es la herramienta con la que se disecciona en 'Rabbit Hole'.
La película presenta una línea temporal confusa y la revelación parcial de información dificulta que el público entienda la dirección en la que se desarrolla la historia.
Una película modesta, bien interpretada pero elaborada con torpeza. Se puede conectar con la situación de Alex, pese a que el resultado de la misma sea algo típico.
Una película de terror que no logra asustar, y que combina tacos, chistes y gags inapropiados, de los cuales solo unos pocos parecen relacionarse con la ambientación en una escuela primaria.
A pesar de sus nuevas propuestas, Chucky ha perdido gran parte de su capacidad para asustar. Su personalidad ha llegado a ser poco atractiva y carente de interés.
Desde Scream, ninguna otra película de terror ha subvertido las expectativas que acompañan al género con un efecto tan perverso como 'The Cabin in the Woods'.
Cord Jefferson adapta un libro de hace 22 años, transformándolo en una aguda crítica sobre cómo Hollywood y otras industrias intentan mercantilizar la experiencia afroamericana.
La cuestión sobre Östlund es que te hace reír, pero también te hace pensar. Hay una precisión meticulosa en la manera en la que construye, bloquea y ejecuta escenas.
Es mejor verla como si fuera un experimento o una prueba. El resultado no es exactamente literario, pero amplía las ideas que tienen otros creadores sobre lo que se puede hacer en el medio.
Aunque este pastiche tan sensual como ridículo toma más cosas prestadas de las que inventa, es indicador de que Gonzalez podría ser el próximo Almodóvar u Ozon.