Es una de esas películas románticas que el espectador sabe que acabará en un feliz besuqueo. Lo que está bien es el torrente de humanidad divertida y desgarradora antes de llegar a lo inevitable.
A pesar de su impresionante calidad y realismo, la película genera en el espectador una insatisfacción que lo deja sintiéndose engañado, ya que carece de un drama que logre conectar realmente.
Esta sangrienta parodia de vampiros carece de momentos realmente aterradores, ofreciendo poco más que un tono cómico. Los efectos especiales son deficientes y la trama depende en gran medida de pegotes de vísceras, restando valor a la experiencia.
Las actuaciones de Sandra Bullock y Denis Leary carecen de la química necesaria, y una trama que podría haber sido interesante se ve opacada por un guion deficiente.
La cursilería se ha incrementado, pero sorprende la creatividad que despliegan los cineastas de bajo presupuesto al aprovechar cada recurso disponible en sus películas.
La película más conmovedora y estilísticamente impresionante de Walt Disney Studios desde el querido 'Bambi' presenta un romance que brilla con fuerza.
A pesar de contar con un gran elenco, una hermosa ambientación en las Highlands y una trama que promete drama, resulta sorprendente que 'Rob Roy' no logre captar el interés del espectador.
Es como un show de dibujos animados de la mañana del sábado, lleno de acrobacias desmesuradas y persecuciones absurdas con el protagonista montando una motocicleta.