A pesar de contar con un gran elenco, una hermosa ambientación en las Highlands y una trama que promete drama, resulta sorprendente que 'Rob Roy' no logre captar el interés del espectador.
Es como un show de dibujos animados de la mañana del sábado, lleno de acrobacias desmesuradas y persecuciones absurdas con el protagonista montando una motocicleta.
Se hace respetar con un buen guion y algunas interpretaciones inesperadamente impresionantes. Los espectadores pueden sorprenderse pensando que es más satisfactoria de lo que parecía a primera vista.
Es oscura, y su peligro junto con el espectáculo de fusión mental resultan repetitivos. No obstante, la actuación es sólida y la atención a los detalles es impresionante.
¿Buscas una narrativa o actuaciones plausibles? Mejor no lo intentes. Si anhelas un espectáculo visual impresionante y un vistazo cautivador a un mundo intrincado, esta película es sin duda una de las obras más cautivadoras del año.
La película puede parecer un típico docudrama que busca reconocimiento por sus nobles intenciones, pero Chris Weitz va más allá. Esta obra logra impactar profundamente y resonará en el espectador, dejándole una huella imborrable.
Posee un encanto simple al ofrecer entretenimiento ligero, sin preocuparse por algunos chistes menos creíbles o escenas cómicas que no logran resonar en la risa del público.