'The Conjuring' tiene el poder de Wan para obligarte a gritar. Su destreza en el manejo del ritmo, la composición y la atmósfera cargada de tensión logra que la casa cobre vida.
'The Nice Guys' es esencialmente prescindible. Sin embargo, eso no debería importar, ya que la atmósfera, creada por el talentoso director de fotografía Philippe Rousselot, es deliciosamente retro y cautivadora.
Se le perdonan los zigs, zags, evasiones y subtramas por el gran poder de la interpretación de Depp y por el retrato que la película [hace] de la podredumbre moral en ambos lados de la ley.
Como en 'Born to Be Blue', 'Miles Ahead' evita las generalidades típicas de los biopics. Aunque peca en algunos aspectos, la pasión que impulsa este proyecto es innegable.
Los Pitt, todo hay que decirlo, sufren de una manera magnífica. Pero el intento de Jolie-Pitt de emular el cine de autor europeo resulta una visión lenta, saturada y tremendamente aburrida sobre los matrimonios que se iban al traste en los 70.
Deteneos, cínicos, y contemplad el blockbuster veraniego del 2014 que roza la perfección. Es una película que utiliza la acción para definir a los personajes y sumergirnos en su historia.
'Puro vicio' es una experiencia propia de Anderson, un jazz impuro que produce una reverberación capaz de dejarte aturdido, confundido e incluso incómodo. Sin embargo, en todo momento queda claro que estás bajo el control de un auténtico maestro.
'El viaje de tu vida' es una aventura emocionante que abre un mundo desconocido para la mayoría de nosotros y lo hace tan bien que sentimos que nosotros también lo estamos viviendo.
Ben Affleck no sólo se limita a dirigir 'Argo', sino que la dirige endemoniadamente bien. No hay duda de que ha creado una de las mejores películas del año.
'Tinker, Tailor, Soldier, Spy' se revela como una fábula sobre la soledad y la desesperación entre los hombres que nunca muestran los secretos de sus corazones. Es una de las mejores películas del año.
'The Runaways' decae en un aburrimiento predecible; carece de la sensación de anarquía rockera que se esperaría. A pesar de lo que se pueda decir sobre las Runaways, ellas nunca actuaron de forma conservadora, en contraste con la película que sí lo hace.
Burroughs hizo que esta cómica casa de los horrores viviera y respirara sobre el papel. En la pantalla, a pesar de unos actores que lo dan todo, yace ahí, esperando a una fuerza animada que nunca llega.