Incluso en sus momentos más débiles, la película ofrece una experiencia más intrigante que solo la visión de la muerte. Su fuerza radica en la tensión que se genera entre los personajes, lo que la convierte en una obra envolvente y provocadora.
Lo que la hace un placer culpable es la forma elegante y audaz en que Verhoeven revela su instinto más primitivo, brindando un entretenimiento irresistiblemente atractivo.
Lo que realmente eleva a 'Point Break' es la destreza de la directora Bigelow. Sin su visión, la historia podría haber sido solo una mera justificación para admirar a jóvenes en trajes de neopreno.
Si tienes ocho años o menos, esta película es ideal para el verano. Sin embargo, para los demás, resulta monótona, sin profundidad y carente de creatividad.
El verdadero villano de esta película no es Blackheart, el hijo del demonio, sino que representa la esencia del cine contemporáneo: la fórmula de Hollywood.
No hay director más afín a los misterios hipnóticos de las mujeres. Y en 'Madres Paralelas', Cruz y su director respiran como uno solo, lo que supone una gran fuerza emocional.
Mendes maneja con habilidad los sorprendentes cambios de un guión que combina el humor y la emoción de manera magistral. Rudolph y Krasinski ofrecen actuaciones realmente sobresalientes.
Esta serie, aunque presenta fallos, resulta cautivadora. Si te recuerda a 'El Padrino' y a sus razones para seguir siendo un clásico tras 50 años, definitivamente deberías darle una oportunidad.
Es una verdadera lástima que el reconocido director Zhang Yimou y el famoso actor Matt Damon hayan presentado una película que parece más una producción de serie B con pretensiones excesivas.
La película no logra conectar emocionalmente, aunque las interpretaciones de Holmes y la joven Madison son notables. A pesar de la presencia de Del Toro en los créditos, los momentos de miedo resultan ser demasiado convencionales.
¡Gamers, regocijaos! Es vuestra película del año. Reynolds mantiene vivos los puntos cómicos, pero al final, 'Free Guy' parece una pálida simulación de la película mejor, más brillante y más arriesgada que podría haber sido.
Los films que se dedican a la parodia suelen tener un problema: sus chistes se vuelven obsoletos rápidamente y caen en el olvido. 'Walk Hard', que se burla de los biopics musicales como 'Ray' y 'Walk the Line', experimenta ambas situaciones.
La secuela del icónico filme de ciencia-ficción se presenta como un clásico instantáneo. Gosling, Ford y Villeneuve logran que esta continuación sea un impresionante deleite visual, manteniendo el nivel de la obra original.