¿Cómo se puede superar un clásico? La nueva versión de Steven Spielberg del musical atemporal lo logra con gran estilo. Hay una base de artistas de alto nivel en esta obra y se aprecia claramente.
Es tan vibrante y efervescente que prácticamente se sale de la pantalla. Su punto fuerte es el casting; sus dos protagonistas parecen haber nacido para estos papeles.
Lo que la eleva más allá del simple trasplante literario y de los tópicos de frikis contra atletas es su aguda exploración del extremismo dentro de las clases altas inglesas.
El trillado tópico de los ladrones con corazón de oro se ve reavivado por la agudeza del guion y los encantos del perro de Song. Koreeda se mantiene en la parte correcta de la cursilería.
Ryoo sabe lo que realmente buscamos y eleva la tensión de forma experta. Si Hollywood busca a alguien para dirigir la próxima película de 'Fast & Furious', quizás deba considerar a este talentoso director.
Una odisea emocionante y llena de tensión hacia el techo del mundo. Es recomendable llevar pastillas para el mareo y tratar de verla en la pantalla más grande posible.
Aunque te va machacando poco a poco, no puede igualar en impacto o perspicacia a 'The Father'. A medida que se acerca al final, un tanto artificioso, empieza a resultar poco convincente.