Con secuencias de alpinismo que parecen genuinas, la película ofrece una experiencia visual impresionante sobre la escalada extrema. Es mejor no profundizar en la trama.
La película despliega una brillantez visual surrealista que eleva el romanticismo pictórico de la serie original, presentando un desenfreno giroscópico que refleja la era digital.
El director Phil Battlenberger demuestra su pasión por el género, sin embargo, eso no logra compensar las deficiencias en la ejecución y la debilidad de la trama.
Herbig no logra capitalizar el terror físico que provoca el viaje, lo que hace reflexionar sobre cómo habría sido la película si la hubiera dirigido Werner Herzog.
Película alegre. Dolph Lundgren y Scott Adkins forman una buena pareja en esta película de acción que resulta muy satisfactoria una vez que se pone en marcha.
Este drama desenfocado sobre un judío húngaro que se une a la resistencia en 1944 solo toca la superficie. Y la aparición de Harvey Keitel es decepcionante.
El mensaje anticolonial se presenta con claridad, pero de forma sutil y conmovedora, envuelto en una solemnidad que destaca principalmente la cuidadosa interpretación de Caileo.