La película narra de manera excelente el aprendizaje musical y utiliza elementos documentales de manera efectiva. Lo más destacado es que no es necesario conocer a Más Birras ni a su cantante para disfrutar de la historia.
LeBron James se desempeña de manera notable en su primera participación como protagonista en una película de ficción. Sin embargo, el relato pierde fuerza rápidamente, y la trama no logra sostenerse durante los 120 minutos que dura.
Versión light de la historia del Yeti, planteada con una serie de secuencias algo empalagosas. Contiene momentos de indudable belleza, pero carece de la fuerza necesaria y de un sentido del humor eficaz.
Una trama bastante espesa, con pocos conflictos dramáticos dignos de mención. La película se presenta como una acción trepidante, aunque en realidad es poco consistente.
Producción de dibujos animados alemana, con una estética simple y hasta ingenua, aunque presenta sutiles influencias de la factoría Pixar en su aspecto formal. Es un entretenido divertimento familiar.
Sus imágenes poseen una innegable, misteriosa y profunda belleza, pero a veces le sobra la narración un tanto ingenua que no hace más que redundar en lo que esas imágenes expresan.
Su austeridad y laconismo no van en contra del espectáculo que se le presupone a un producto de estas características. El excesivo tributo al filme de Coppola no enturbia los buenos atributos del filme.
Filme de ciencia ficción con un tema atractivo al que no se saca partido. En su parte central no es más que otra comedia romántica repleta de lugares comunes.
Acumulación de efectos al estilo Matrix, legiones de zombis, una estética que respeta el videojuego original, pero carece de la mínima capacidad de generar lo que se espera de un producto de este tipo: atmósfera y tensión.
Si Huppert es un portento, no lo es menos Paul Verhoeven. Con un estilo turbador, sin concesiones, el holandés vuelve a asestar una valiente y contundente bofetada a la moral. Huppert & Verhoeven, enorme pareja.
En los primeros minutos hay decisiones notables en la puesta en escena, pero en la cabaña el filme pierde fuerza, incapaz de sostener la intensa sensación de culpa que aterra a la protagonista.
La película aborda aspectos de Chile, centrándose en la interacción entre militares, religiosos y figuras con tendencias pervertidas, revelando un juego misógino que está profundamente arraigado en la sociedad, el cual facilita el acoso y la destrucción de mujeres.
Película neutra y sintética, con un tono siempre controlado, tal como lo demuestra la interpretación de Julia Garner. Se presentan 87 minutos bien aprovechados; no se puede decir que le falte o le sobre un plano.
Lo mejor del filme radica en que es un brillante texto de dramaturgo trasladado a imágenes con gran personalidad. Además, logra navegar entre diferentes tonos y géneros -drama rural, 'thriller', comedia negra- con habilidad.