Propone una reflexión sobre la infidelidad. Ese es su tema, pero tratado de una manera que combina cierta y elegante ligereza con toques de comedia y no pocos elementos dramáticos.
Una remodelación del primer filme ajustada a los tiempos actuales. Álvarez logra repetir planos icónicos de la saga Alien mientras introduce situaciones novedosas.
Garland maneja con mayor habilidad el contexto y las dinámicas que surgen de ese enfrentamiento fratricida que los propios personajes. Aunque presenta una idea muy interesante, su ejecución queda a medio camino.
Es incatalogable. Cambia de dirección, maneja tonos y géneros diversos. No es predecible. Su protagonista es único. El guion puede ser un cúmulo de despropósitos y exageraciones, pero funciona.
La historia aporta algunas singularidades notables. Es una película con un enfoque físico, esencialmente de aventuras, que resulta bastante directa y gratificante.
Bastante más religiosa de lo que su provocador enunciado podría hacer pensar. Muy bella visualmente, la película demuestra que se puede ser respetuoso aun cuando se revienta el mito por los cuatro costados.
Otra magnífica muestra del cine de Paul Schrader, que filma las jugadas de cartas, sustento en la vida del protagonista, como una meticulosa partida de ajedrez sin suspense. Pura ascesis.
Interrogantes complejos que Tornero se limita a exponer a través de los suyos en un doloroso ejercicio que tiene poco de exorcismo y mucho de confesión.
Una serie criminal caracterizada por su violencia visceral y despiadada. Presenta un retrato impactante de la criminalidad en Londres, mostrando un excelente mosaico de sus facetas más oscuras.
Es una película de aventuras y magia que resulta entretenida, aunque su duración es excesiva. Dumbledore, aunque es el protagonista, se presenta como un personaje fascinante pero más bien secundario.
El filme centrado en este icónico personaje de DC Comics parece carecer de una clara dirección, predominando en su mayoría el humor, en ocasiones incluso de manera paródica.
Como sucede frecuentemente en este tipo de películas, la trama se alarga excesivamente, lo que provoca una sensación de cansancio, la cual se ve interrumpida por intensas dosis de épica fantasiosa.
Esta adaptación con actores reales y tecnología digital en 3D está increíblemente bien lograda, creando una fusión perfecta entre dos estilos de producción.
Delicadeza y precisión. Presenta la versión más pausada del director Hirazaku Koreeda, en una historia donde la atención a los detalles predomina sobre la tensión.
La faceta espectacular y digital de esta nueva entrega reitera conceptos conocidos acerca de este simbiótico esquizoide, que combina elementos extraterrestres y humanos.