La cuarta entrega es la peor de todas ellas hasta la fecha: a duras penas entretiene y no te saca ni media sonrisa. Secundarios desaprovechados y un guión desganado apuntalan un proyecto que llega a dar vergüenza ajena.
Hay sketches que resultan zafios a más no poder para luego hacer que los personajes den un giro de 180 grados que tampoco es justificable a tenor de la ideología que arrastran de cuna. Menos divertida que sus predecesoras.
La película tiene todo lo necesario para proporcionar una experiencia evasiva de lo más satisfactoria. Lo que le falta de coherencia y de enjundia a la trama lo compensa con constantes espectáculos. Cine de aventuras muy digno.
Ingeniosa, divertida y divulgativa. Las expectativas eran altísimas, pero la película no decepciona poniendo toda la carne en el asador y dejándonos uno de los relatos más redondos de la factoría Pixar de los últimos tiempos.
Una serie reivindicativa que invita a un debate posterior para aclarar sus luces y sombras. Expone las diversas violencias sexuales a las que puede estar expuesta una adolescente, aunque no logra ofrecer un modelo claro para enfrentarlas. Nicole Wallace destaca como protagonista.
Este remake tiene alma propia y no solo gracias a las fantásticas interpretaciones, sino por la puesta en escena, la factura técnica y el riesgo de hacer un tipo de cine que no está de moda, pero sigue funcionando a la perfección.
Si algo le sobra a esta producción son millones de dólares desperdiciados. Es pura obra de James Gunn: o te dejas llevar por su singular universo o te provoca un rechazo casi inmediato.
Emocionante, tierna y profundamente humana, esta película de animación es de lo mejor que ha dado el género este año. Es original, refrescante y conmovedora.
Un brindis por la amistad que te impulsa a crecer, a salir de tu zona de confort y a cometer errores en el camino. La película es divertida y está repleta de verdades incómodas que se tratan con un gran sentido del humor.
Es una película irregular, aunque repleta de talento. Solo es recomendable para los auténticos aficionados a los musicales; alterna momentos de belleza con otros que pueden resultar absurdos. Sin embargo, el conjunto se siente satisfactorio.
Notable traslación de una historia en la cual se prima el discurso por encima de la forma. Está repleta de reflexiones interesantes sobre la fe, el método científico y la naturaleza humana.
Neil Jordan no consigue revivir al gran personaje de Raymond Chandler. Ni siquiera el apartado visual logra deslumbrar en la creación de espacios sugerentes.
Nolan impacta y conmueve, logrando generar un terror que se siente en cada instante. Te hace vibrar en la butaca y te enfrenta a las consecuencias éticas aplastantes de su poder destructivo, dejándote deslumbrado por el resplandor de una explosión.
Es un caramelo para los fans de este cine, único en su especie, que rezuma amor por la animación tradicional y cala hasta los huesos cuando abraza el viaje del héroe.
Una película pertinente que rescata el legado de Nicholas Winton y pone en valor la gesta colectiva de haber salvado a cientos de niños del horror de la guerra.
Poirot da un sensacional giro al terror en su nueva aventura. Todo está al servicio de ponernos los pelos de punta mientras que disfrutamos de un whodunit de primera categoría.
Ofrece una extravagante combinación de elementos que nos remiten tanto a la estilización de la violencia tarantinesca como a los crossovers más locos de tiburones y nazis. Funciona, entretiene y nos enamora del protagonista.