Plana y hasta tediosa en algunos momentos, esta cinta biográfica no consigue trasladar las emociones intensas de sus personajes salvo cuando, honrosa excepción, se adueña de la pantalla Penélope Cruz.
Una de las mejores películas españolas del año. Un trabajo complejo sobre un personaje que es muy querido en público pero permanece prácticamente desconocido en lo privado.
Rodada con mimo y con una foto deliciosa, la película consigue desarrollar una historia que mantiene el interés de principio a fin. Jodie Comer, Austin Butler y Tom Hardy ofrecen interpretaciones fabulosas que le dan a la película cierta cualidad de clásico instantáneo.
Honra su calificación R y nunca aburre en sus 120 minutos de metraje. Fiel al espíritu y estilo de la película original de La profecía, ofrece buenas interpretaciones y arrojo para llevar las ideas macabras al límite.
Original propuesta de género que sirve por una parte para crear una historia diferente y por otra para homenajear a las historias de terror que le gustan a cualquier aficionado.
La película, alegre y emotiva, es un gran homenaje al grupo y también un esclarecedor relato de lo que lo llevó a desaparecer: guerras de egos y una proyección en el mercado americano truncada.
Es fácil que 'Los Farad' cautive al público por varias razones: un reparto comprometido y una trama envolvente. Destacan los giros narrativos en los dos últimos episodios de la serie, así como la impresionante banda sonora.
Una serie bien documentada que da verdadero pavor ante la facilidad para embaucar a la gente. Lo peor: Tiene muy pocas imágenes de archivo y las repite constantemente.
Cumple tanto como retrato de los suburbios como en el plano del horror derivado de las arañas. Un espectáculo que no renuncia a lanzar mensajes comprometidos y que homenajea a un sector de la población relegado a las sombras.
Una correcta película de animación con valores positivos para ver con la gente menuda y cuenta con un apartado visual bastante impresionante en el que todo funciona a la perfección.
Bill Skarsgard se come la película: una colección de secuencias de acción inspiradas en Street Fighter que hará que los jugones y los amantes de la acción se lo pasen de maravilla.
Perkins ofrece una narrativa inquietante tanto por su contenido como por su estilo. Un elenco comprometido y una dirección que resalta la extrañeza son los elementos que embellecen una obra que genera una sensación de incomodidad notable.
Una película desigual: el casting es estupendo, la historia está muy justificada y algunas de las pruebas son desagradables de verdad, pero el desenlace es inconsistente, las últimas trampas no lucen y deja con ganas de más.
Rodado con pulso firme, la película se destaca como un efectivo thriller policiaco que no olvida su compromiso con la denuncia social y su conexión con la realidad actual.
Sin reinventar nada, consigue tocar la fibra sensible y ofrece un entretenimiento digno. Una película que conmoverá a los amantes de los animales y de los canes en particular.
La película presenta los mismos problemas que la anterior y, además, enfrenta un inconveniente adicional: su extensión excesiva. Aunque intenta resaltar valores positivos como la deportividad, se siente forzado en su intento de promocionar a Movistar Riders.
Zack Snyder muestra su esencia, tanto positiva como negativa. La película carece de un guión que esté a la altura de su ambición estética. Es un conjunto desconcertante, aunque sorprendentemente familiar.