Zack Snyder muestra su esencia, tanto positiva como negativa. La película carece de un guión que esté a la altura de su ambición estética. Es un conjunto desconcertante, aunque sorprendentemente familiar.
La idea de la película es magnífica: desarrollar uno de los pasajes de la novela de Bram Stoker en una película de calificación R perturbadora y atmosférica. A veces todo eso se queda solo en el terreno de las intenciones, pero cuenta con momentos climáticos memorables.
Bonita tragicomedia quijotesca en la que vemos a dos hombres desarrollar una camaradería que los hará evolucionar a ambos. Tierna, sentida y emocional.
Cuenta con todos los elementos necesarios para mantener a la audiencia clavada en la butaca: personajes carismáticos salidos de la nada, un BSO fantástica, buenos valores de producción y un trasfondo económico y social.
Una película muy dinámica, repleta de humor y con una gran cantidad de memes elocuentes. Sin embargo, a pesar de su aparente intención didáctica, en ocasiones resulta difícil de seguir debido a su rápido montaje.
Sencilla pero funcional, colorista y simpática, se dirige a un público joven sin olvidar la nostalgia de la audiencia más madura. Es un buen cóctel que, aunque le falta un poco de chispa, logra cumplir su objetivo.
Cumple con las expectativas, que ya es mucho más de lo que podemos decir de otras comedias españolas recientes. No hace tampoco ningún gran alarde imaginativo pero al menos no da vergüenza ajena y entretiene.
Da lo que promete: si vas al cine sin saber nada sobre la película, te va a sorprender. Es entretenida, (...) Dejará satisfechos a aquellos espectadores en busca de una película de evasión sin mayores pretensiones.
Da más de lo que promete: las risas están garantizadas, y lo sorprendente es que su faceta aterradora también funciona. Es mordaz, divertida y fácil de disfrutar.
Tiene alma; la nueva adaptación de Pesadillas presenta un intrigante laberinto narrativo que la eleva por encima de las películas. Además, hay suficiente material literario para explorar mucho más.
Una serie ágil en tono de comedia negra que intenta replicar el estilo de The Office, pero ambientada en una funeraria. En esta primera temporada, la ficción inicia con paso firme.
Una propuesta arriesgada, diferente e incómoda a más no poder: la miseria moral queda al desnudo al mostrar la hipocresía más absoluta en una serie que, si bien no es para todo el mundo, cuenta con momentos excepcionales.
Muy simpática y desprejuiciada, esta comedia cortita da para unas risas mientras recuperamos temas míticos de Malla y hasta nos regala los oídos con un tema nuevo creado ex profeso para la película.