Una comedia de acción que se siente ligera y divertida, combinando elementos de drama familiar. Destacan su estética kitsch y una cocina que juega un papel central en la historia.
Caótica y delirante: la nueva película de Vaughn tiene un repartazo y buenas ideas pero también un exceso de ambición que lastra un poco el resultado final.
Cumple su cometido sin reinventar la rueda. Una propuesta competente para los más pequeños de la casa en la que prima un potente mensaje antibelicista y una decidida apuesta por el color y la imaginación.
El regreso del humor irreverente de los Looney Tunes trae consigo una trama llena de locura que evoca la ciencia ficción clásica, manteniendo la atención de los nuevos espectadores.
Una película tan antipática como su personaje central. Es una narración honesta y compleja sobre el coste emocional de una pérdida no procesada y despierta una compasión lacerante.
No reinventa la rueda, pero sí consigue pulir y añadir suficientes elementos como para agrader a una audiencia amplia. Un entretenimiento eficaz, sin grandes pretensiones.