Humor blanco para toda la familia con mensaje feliz de fondo: es posible alcanzar un equilibrio cuando aprender a caminar en los zapatos de los demás. Sin ser revolucionaria funciona y proporciona un rato de agradable diversión.
Es increíblemente feroz, pero al mismo tiempo, representa una opción liberadora y audaz que enriquece tanto el aspecto creativo como el discurso. Tiene el poder de dejar huellas, así que no hay que considerar a nadie como invulnerable.
A pesar de capturar varios aciertos de las películas de los Coen, la historia se va desinflando. Carece de una cadencia apropiada que permita mantener el ritmo necesario para que la trama fluya de manera efectiva.
Un gran fracaso a pesar de su impresionante elenco. Casi todo falla en Ghosting; no hay química entre los protagonistas y el guión no logra aportar humor a una historia que carece de fuerza en la acción. La producción se siente de bajo presupuesto y no resulta memorable.
Una nueva serie de enredos sentimentales en un entorno urbano que explora las diferencias entre personas creyentes y ateas. Aunque no trae innovaciones al género, proporciona un entretenimiento agradable.
Una película que, a pesar de sus altibajos, resulta bastante entretenida gracias al cinismo del protagonista y su aventura a nivel internacional. Ofrece una reflexión aguda sobre nuestra identidad actual y nuestras conductas.
Una comedia de acción que se siente ligera y divertida, combinando elementos de drama familiar. Destacan su estética kitsch y una cocina que juega un papel central en la historia.
Caótica y delirante: la nueva película de Vaughn tiene un repartazo y buenas ideas pero también un exceso de ambición que lastra un poco el resultado final.
Cumple su cometido sin reinventar la rueda. Una propuesta competente para los más pequeños de la casa en la que prima un potente mensaje antibelicista y una decidida apuesta por el color y la imaginación.
El regreso del humor irreverente de los Looney Tunes trae consigo una trama llena de locura que evoca la ciencia ficción clásica, manteniendo la atención de los nuevos espectadores.
Una película tan antipática como su personaje central. Es una narración honesta y compleja sobre el coste emocional de una pérdida no procesada y despierta una compasión lacerante.
No reinventa la rueda, pero sí consigue pulir y añadir suficientes elementos como para agrader a una audiencia amplia. Un entretenimiento eficaz, sin grandes pretensiones.