Funciona bien como historia de superación, apoyada en los tópicos del género, trufada de momentos divertidos. 'Futbolín' se presenta como un sólido, aunque demasiado convencional, trabajo en equipo.
Mullan se atreve a explorar lo simbólico sin perder de vista el crudo perfil de un personaje muy creíble, a pesar de su radical ambivalencia. Con sutileza, logra esbozar un conmovedor retrato del complejo proceso de crecimiento en medio de las adversidades.
El tono resulta ser un reportaje de alto nivel, y Longoria también evoca el imaginario cinematográfico, logrando así un documento informativo y emocional que sirve como herramienta de concienciación y denuncia.
No es poco atrevimiento debutar como director con la adaptación de una novela tan compleja. McGregor lo hace y sale bastante bien parado, eso sí, a base de prudencia.
Jolie describe el ancestral enfrentamiento de manera esquemática. Lo presenta con un pulso dramático y una tensión narrativa, aunque el final se siente algo deslavado, especialmente por los giros del guión, que a menudo parecen forzados.
La película presenta un desequilibrio en sus tonos. No obstante, es un acierto que Andrés Wood desafíe las convenciones del biopic al retratar a un personaje que puede ser arisco e incluso antipático, lo que a su vez lo hace fascinante.
Costa-Gavras rápidamente convierte al espectador en cómplice mediante frases brillantes cargadas de cinismo. Sin embargo, el guión resulta menos contundente, con una trama que es más entretenida que penetrante. Aún así, 'El Capital' cumple bien su función como catarsis para expresar el malestar del público frente a la realidad actual.
Más preocupado por el lujoso diseño de producción, los guiños al espectador y la necesidad de un nido familiar para Gekko, Oliver Stone se queda en un entretenimiento inofensivo.
Una película que, entre el azúcar y la acidez, opta más bien por lo segundo. No es negra, pero sí picante, y aunque sus recursos se repiten en exceso y parece agotarse, tiene bien asegurado el buen regusto final.
Un poderoso drama personal revestido de violencia, desesperación y descontrol, que cuenta con una puesta en escena apasionante, convirtiéndose en el verdadero protagonista.
Este es un filme que, aunque en un principio parece fantástico, se mantiene estrechamente vinculado a la Historia y a leyendas que poseen un trasfondo real. Urkijo Alijo lo presenta a través de los ojos de un niño, mostrando su inocencia y fascinación por los relatos.
La alternancia de entrevistas con los protagonistas y las imágenes del pasado destaca por un montaje dinámico y valiosas intervenciones, que combinan emotividad, una clara explicación de la técnica musical y la gracia natural de algunos participantes.
Juega inicialmente al desconcierto para hacer más efectiva la diana final en el melodrama sentimental más contenido e íntimo. Deslumbrante actuación de Xun Zhou, con una dirección de Cao Baoping que resulta tan moderna y subyugante como sensata.
Guédiguian logra tocar el corazón, emocionar y provocar una profunda reflexión a través de una narración sencilla que sirve como una fábula realista, presentando una imagen cálida y melancólica de la vida.