Juega inicialmente al desconcierto para hacer más efectiva la diana final en el melodrama sentimental más contenido e íntimo. Deslumbrante actuación de Xun Zhou, con una dirección de Cao Baoping que resulta tan moderna y subyugante como sensata.
Guédiguian logra tocar el corazón, emocionar y provocar una profunda reflexión a través de una narración sencilla que sirve como una fábula realista, presentando una imagen cálida y melancólica de la vida.
Aquí se combinan las técnicas del thriller estadounidense con una intensa energía. Destaca su constante reinvención, aunque la duración del juego se siente excesiva.
Delicadeza y firmeza para identificar algunas preocupaciones y querencias universales, a través de unos personajes que transmiten autenticidad. Sencillo y enormemente reconfortante.