Brillante atracción de feria protagonizada por Kyle Gallner y Willa Fitzgerald, quienes son sometidos a un espeluznante juego del gato y el ratón por Mollner, llevando la adrenalina a niveles extremos.
Disparatada epopeya, una producción que resulta correcta pero a la vez insustancial. Aunque no falla en su ejecución, carece de la chispa necesaria para dejar una impresión duradera en el espectador.
Con una fotografía simple, naturalista y hermosa, Alan Stivelman dirige este documental sin el afán de aclarar lo que sucedió aquel día con el bueno de Juan, sino persiguiendo un desenlace optimista.