Una experiencia irresistible. A diferencia de muchas películas de bajo presupuesto, tiene una apariencia vagamente profesional en el maquillaje, el vestuario y la iluminación.
Esta es la medida de la notable inteligencia de Hawks: ve las relaciones entre la gente en términos de densidad de los ángulos implícitos, de campos de fuerza psicológicos.
Su vena amarga filosófica tomó el mando. Revela que estaba dotado de grandeza irónica en su carácter, algo que no encajaba con los nuevos gustos de la época.
La película reaviva acontecimientos de antaño mediante la chispa del contacto físico, y sus viejas luchas iluminan las actuales revueltas y batallas con una rabia absoluta que se parece mucho a la del propio cineasta.
Chaplin lleva la hipocresía de las costumbres hasta sus últimas consecuencias. Cuanto más grande y global el tema, más ineludiblemente personal se volvía su enfoque.
Un drama flojo y sin textura. Es empático, pero simplista, representando una historia excepcional con escasa energía y sensibilidad en el aspecto físico.
Un drama que se mueve al son del hipnótico ritmo de un sueño escurridizo, con escenas musicales de espectacular puesta en escena, ambientada en un club nocturno, mezclando bailes sinuosos y lánguidos con batallas emotivas de alto riesgo.