John Cassavetes, que hizo gran parte de su dinero actuando en películas de acción, puso esa experiencia al servicio de la dirección de este duro y melancólico drama criminal
Si el film hubiera sido estrenado en una época con críticos tan perceptivos, cultos y dedicados como la actual, Baron habría tenido la oportunidad de desarrollar su obra y ampliar su faceta artística.
Birbiglia filma lo que conoce, ofreciendo escenas amplias e intrincadas de improvisaciones realizadas sobre el escenario, junto con una visión interna de la industria
Lang, observando cómo la violencia puede escalar de la calma al caos en un instante, presenta una coreografía marcada por matices precisos, desgarradores, afilados y cínicos.
Las imágenes maravillosas pero tristes de la ciudad, con su mezcla de esplendor y decadencia, se ven reforzadas por la presencia de una actriz, Zhao Tao.
Este intenso y complejo melodrama familiar de 1957 se aleja del sentimentalismo para ofrecer una exploración emocional y una profunda reflexión filosófica, todo gracias a la maestría de Yasujiro Ozu en la dirección.
El simple paso del tiempo crea un suspense dramático insoportable y Losey lo captura en movimiento, en tareas ordinarias que tienen un aura amenazante y maldita.
El resultado carece de profundidad y conexión emocional. Sin embargo, Shults demuestra habilidad al capturar momentos de temor y deseos ocultos a través de las miradas de los personajes.