La primera media hora, con un buen ritmo y una intensidad sólida, parece obra de un director diferente. Sin embargo, el resto de la película se asemeja al equivalente cinematográfico de un espárrago recocido.
'Los Tres Mosqueteros', un polvoriento trío de retirados de mediana edad, han cambiado su lema de 'Todos para uno y uno para todos' por 'Me he caído y no puedo levantarme'
Aunque quieras que la película funcione, la suma de efectos especiales no hacen una trama de verdad, y estos son demasiado aterradores para los niños más pequeños.
La historia transita del romance a la aventura de forma tan ágil como Cheetah salta de un pie a otro; sin embargo, Sommers logra presentar una película familiar sobresaliente.
Definitivamente no es para todos los públicos, pero sus efectos viscerales y sus tácticas de miedo a la antigua usanza la convierten en un auténtico grito para los aficionados al horror.
Los amantes de la comedia no podrán resistirse a ella, como tampoco los que sean susceptibles al dulce encanto de Lasse Hallström, que hace aquí con el cacao lo que hizo con las manzanas ácidas en 'Cider House Rules'.