La película de Crialese no es una autobiografía auténtica, pero captura la vida de su director de una manera fascinante. A pesar de sus giros y adornos decorativos, es una obra sofisticada.
Con una duración de más de dos horas y media, la película se siente excesivamente larga. Dillon brilla con su actuación, mostrando un enfoque magnético y frío.
Depp brilla más que en sus recientes trabajos, mientras que sus co-estrellas logran incluso mejores actuaciones. Black Mass evoca comparaciones con la obra de Scorsese, en parte debido a la dirección de Cooper que se asemeja al estilo del cineasta, aunque esta es una responsabilidad que el film no logra manejar con éxito.
La película desperdicia a sus dos elencos, transicionando torpemente de una escena a otra. Se siente como si estuviera construida en un estado de confusión.
Richard Dormer destaca con su carisma en el papel principal, mientras que el guion de Colin Carberry y Glenn Patterson ofrece a Hooley varias frases ingeniosas.