La película es intrigante y mantiene al espectador en vilo, aunque no intenta engañarnos en ningún momento. Las actuaciones son especialmente destacables y aportan un gran disfrute a la experiencia.
Es una rareza: una comedia que entiende que el sentido del humor y la rabia pueden coexistir. Parece que, después de todo, el Reino Unido aún mantiene la capacidad de crear películas como esta.
Atractiva y absorbente. Este debate sobre el racismo, la fama y el activismo en los Estados Unidos, pese a tener más de medio siglo a sus espaldas, pudo haber tenido lugar la semana pasada.
La película de Crialese no es una autobiografía auténtica, pero captura la vida de su director de una manera fascinante. A pesar de sus giros y adornos decorativos, es una obra sofisticada.
Con una duración de más de dos horas y media, la película se siente excesivamente larga. Dillon brilla con su actuación, mostrando un enfoque magnético y frío.